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La filtración de datos del DHS expone a 41.000 funcionarios federales en ataque a la capa de identidad

Filtración de datos del DHS expone a 41.000 funcionarios federales en ataque a la capa de identidad

Más de 41.000 empleados del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos (DHS) tuvieron información personal expuesta después de que un hacker afirmara haber accedido a un sistema de inicio de sesión único (SSO) de Okta utilizado por la agencia. El incidente marca un patrón preocupante de ataques dirigidos a la infraestructura de identidad corporativa y ocurre en medio de la intensiva actividad de deportaciones del DHS, lo que potencialmente pone a agentes y personal en riesgo significativo.

Qué se filtró

Los datos, publicados en Distributed Denial of Secrets —una plataforma de transparencia mantenida por el colectivo activista Motley Fox— contienen nombres, cargos profesionales, direcciones de correo electrónico, números de teléfono celular y ubicación de oficinas de empleados de múltiples agencias bajo el paraguas del DHS. Las cifras incluyen:

- 21.000 registros de empleados de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP), la unidad individual más grande; - 10.000 registros de empleados del Servicio de Aplicación de la Ley de Inmigración y Aduanas (ICE) y de la Unidad de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI); - Casi 1.000 registros de la Agencia de Seguridad Cibernética y de Infraestructura (CISA); - Registros adicionales de la Administración de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. y del Servicio de Protección Federal.

Además de la información de contacto, el conjunto de datos contiene detalles sobre qué sistemas internos y aplicaciones tiene permiso para acceder cada empleado, lo que incluye grupos de usuarios vinculados a Microsoft 365, Adobe Acrobat, Citrix y herramientas de vigilancia web.

Más preocupante: alrededor de 4.500 usuarios, incluidos agentes del ICE y oficiales de deportación, eran miembros de un grupo llamado "Headspace_users", vinculado a un proveedor de terapia en línea que ya había tenido un contrato federal con el ICE. El dataset también revela empleados asociados con acceso a ChatGPT, incluyendo altos funcionarios del DHS, así como grupos vinculados a investigaciones de grupos de hacking respaldados por China.

Quién está detrás

El hacker, que opera bajo el pseudónimo "Department of Peace", afirmó haber obtenido los datos a través de un servicio de inicio de sesión único de Okta utilizado por el DHS. El grupo ya había reclamado la responsabilidad de un ataque al DHS en marzo de este año, cuando divulgó documentos relacionados con contratos con proveedores externos.

En una nota dejada junto con los datos, Department of Peace escribió: "Ellos tienen nuestra información, así que es justo que nosotros tengamos la suya", y afirmó que esperaba que los datos "puedan ser usados para limitar nuevos daños al DHS y apoya todos los esfuerzos en esa dirección".

La organización sin fines de lucro Motley Fox, que aloja los datos filtrados en DDoSecrets, proporcionó el dataset a la periodista y hacker Maia Arsen Crimew, quien luego compartió una copia con la propia plataforma DDoSecrets.

La respuesta de Okta y del DHS

Okta, una de las mayores proveedoras de identidad del mundo, emitió una declaración a TechCrunch y Reuters negando cualquier compromiso:

> "Okta es segura, y no tenemos evidencias de que nuestros datos o sistemas hayan sido comprometidos."

El propio DHS, por su parte, emitió un comunicado diciendo que estaba "al tanto de una posible violación y trabajando para resolver la situación de manera rápida y efectiva", asegurando que protegería a sus empleados.

Sin embargo, no está claro si la vulnerabilidad que permitió la filtración ya fue corregida o si el DHS tiene conocimiento concreto de que los datos fueron realmente exfiltrados. Un portavoz del departamento no respondió inmediatamente a las solicitudes de comentarios.

Contexto y relevancia

Este es el segundo incidente involucrando al DHS este año; en marzo, el mismo hacker alegó haber robado miles de contratos entre el departamento y el sector privado. La filtración también se enmarca en una ola más amplia de ataques a agencias federales: en septiembre, un grupo llamado ShinyHunters alegó haber robado registros de miles de empleados del FBI, incluidos detalles médicos sensibles.

El timing del incidente no es trivial. Periodistas ya habían verificado porciones de los datos: Reuters confirmó información personal de seis empleados del DHS comparándolos con registros de agencias de crédito y datos de filtraciones cargados en la plataforma de inteligencia de la dark web District 4 Labs. NBC News y el Washington Post confirmaron números de teléfono y otros detalles directamente con empleados actuales.

La revelación llegó semanas después de que el secretario del DHS, Markwayne Mullin, dijera que el ICE estaría "intensificando las detenciones en las calles" — lo que convierte la filtración no solo en una violación de privacidad, sino potencialmente en un problema de seguridad física para agentes que trabajan en operaciones sensibles de deportación y vigilancia.

Los empleados del DHS ya habían comenzado a usar máscaras en el trabajo el año pasado para ocultar sus identidades — un síntoma claro de cómo las tensiones políticas actuales afectan directamente la seguridad operativa. El dataset, cuya extracción parece haber ocurrido por volta de mediados de agosto, equivale a aproximadamente una quinta parte de la fuerza laboral total del DHS, que suma aproximadamente 220.000 empleados.

Fuentes: TechCrunch, CNBC, NBC News, Reuters/Politico, The Guardian

✓ Fuentes independientes cruzadas y verificadas antes de la publicación