Jack Dorsey, cofundador de Twitter y Block, anunció este martes (21 de julio) el lanzamiento de Buzz, una plataforma de chat grupal de código abierto que posiciona a los agentes de inteligencia artificial como ciudadanos de primera clase en las conversaciones laborales. El movimiento representa el desafío más directo hasta la fecha al dominio de Slack y Microsoft Teams en el mercado de colaboración empresarial.
Construido por Block — la empresa de Dorsey que también opera Square, Cash App, Afterpay y Tidal — Buzz fue descrito por su propio creador como "agnóstico de modelo, descentralizado, autosoberano y de código abierto". En la práctica, los equipos pueden autoalojar la plataforma, personalizar cada aspecto del código fuente e integrar cualquier modelo de IA — desde Claude hasta GPT, Gemini o modelos locales — sin quedar atrapados en un único proveedor.
El diferenciador más disruptivo de Buzz es cómo trata a los agentes de IA: no como bots añadidos a una sala de chat, sino como participantes con capacidades equivalentes a las humanas. Un agente puede ser invocado en un hilo, recibir tareas, ejecutar código, revisar PRs en GitHub y reportar resultados — todo en el mismo flujo de conversación. La plataforma también incorpora gestión de proyectos de GitHub de forma nativa, eliminando la necesidad de cambiar entre ventanas.
"Estamos lanzando Buzz — una nueva plataforma de chat grupal para equipos de personas y agentes de todos los tamaños, construida para reducir nuestra dependencia de Slack y GitHub", escribió Dorsey en X, donde el anuncio acumuló más de 10 mil 'me gusta'.
El momento es estratégico. Las startups y las grandes tecnológicas compiten por definir cómo deben operar los agentes de IA en entornos colaborativos. Paradigm lanzó recientemente Centaur, descrito como un "empleado virtual" que vive dentro de Slack. Pero Buzz adopta un enfoque más radical: en lugar de adaptar agentes a plataformas existentes, reconstruye la plataforma desde cero con los agentes en el centro.
Para Dorsey, el movimiento también refuerza su tesis de larga data sobre la soberanía digital, que ha impulsado su defensa de Bitcoin y Bluesky. Un Buzz abierto y autoalojable encaja perfectamente con esa visión. La verdadera prueba, sin embargo, será la adopción empresarial. Slack y Teams tienen años de ventaja en integraciones, cumplimiento normativo y escala. Buzz comienza su viaje ahora — pero llega con una propuesta de valor que sacude los cimientos mismos del mercado.
Fuente: TechCrunch