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Los precios de las GPU NVIDIA suben por tercera vez en 2026, provocando una crisis de mercado

NVIDIA ha implementado su tercera subida de precios de GPU en 2026, elevando los costos de las tarjetas gráficas GeForce RTX hasta un 30% en toda la línea de productos. El movimiento representa el capítulo más reciente de una crisis que se ha ido agravando a lo largo del año, afectando a jugadores, investigadores de inteligencia artificial y entusiastas del hardware en todo el mundo. La RTX 5090, la tarjeta insignia de la actual generación Blackwell, ya acumula un aumento superior al 30% desde enero de 2026, con modelos premium que llegan a costar más de 5.000 dólares.

Según informes citados por Canaltech, el nuevo ajuste fue impulsado por una combinación de factores que incluyen un aumento del 20% en los precios de la memoria DRAM impuesto por Samsung, la creciente demanda de los aceleradores de IA de la propia NVIDIA (como las series Hopper y Blackwell) que consumen gran parte de la capacidad de fabricación de TSMC, y los crecientes costos de los wafers en la fundición taiwanesa. A esto se suma el incremento en los precios de la memoria GDDR7 —utilizada en las nuevas tarjetas de la serie RTX 50— que elevó aún más los costos de producción.

La primera subida de 2026 ocurrió en enero, con incrementos de entre el 10% y el 15% en toda la gama. La segunda, en mayo, afectó exclusivamente a la GeForce RTX 5090, pero fue un salto significativo que elevó el precio sugerido muy por encima de los 1.999 dólares originales de lanzamiento. La tercera subida, confirmada a finales de julio por el diario taiwanés Economic Daily News, es la más amplia hasta la fecha, impactando a todos los modelos de la serie RTX 50 con incrementos del 20% al 30%.

Los efectos ya son visibles en el mercado chino, donde la situación es particularmente grave. La RTX 5070 Ti, que costaba 7.200 yuanes (aproximadamente 1.064 dólares) en noviembre de 2025, saltó a 9.299 yuanes (1.374 dólares) la semana pasada y ahora alcanza los 10.700 yuanes (1.581 dólares). Algunos minoristas chinos ya han retirado ciertos modelos de sus estanterías, temiendo que los precios suban aún más en los próximos meses y que se vean obligados a vender con pérdidas.

La situación en el mercado global no es muy diferente. En Estados Unidos y Europa, los distribuidores reportan crecientes dificultades para mantener inventarios. eTeknix informó que existe una preocupación generalizada entre los minoristas de que puedan producirse nuevos aumentos en el tercer y cuarto trimestre de 2026, a medida que la demanda de chips de IA continúa superando la oferta.

El impacto en los consumidores es severo. Los jugadores que esperaban construir o actualizar sus computadoras en 2026 se enfrentan a precios prohibitivos. La RTX 5090, que ya se consideraba una tarjeta de lujo a 1.999 dólares, ahora se vende por entre 4.300 y 5.000 dólares en muchos puntos de venta, un precio que la sitúa fuera del alcance de la gran mayoría de los consumidores.

TechPowerUp destacó que la crisis de precios se ve agravada por la llamada "crisis de memoria" en el sector de las GPU. El costo de la VRAM representa ahora más del 80% del costo total de construcción de una tarjeta de alto rendimiento. La GDDR7, que alimenta las tarjetas de la serie RTX 50, es particularmente cara debido a su complejidad de fabricación y a la demanda competidora del sector de la IA.

La situación ha provocado el retraso indefinido de la supuesta línea RTX 50 "Super", que habría sido una actualización de media generación. NVIDIA ha optado por concentrar su capacidad de producción en los chips de IA para servidores —que generan márgenes de beneficio significativamente más altos— en detrimento de las tarjetas para consumidores. Esta decisión estratégica, aunque comprensible desde el punto de vista financiero, ha dejado al mercado de GPU para juegos en una posición precaria.

Los analistas del sector señalan que la crisis actual es estructural y es poco probable que se resuelva a corto plazo. La demanda de aceleradores de IA sigue creciendo exponencialmente, impulsada por la carrera entre empresas como OpenAI, Google, Microsoft y Meta por modelos de lenguaje cada vez más potentes. Mientras tanto, TSMC opera al límite de su capacidad, y la construcción de nuevas fábricas lleva años.

Para los investigadores académicos y las startups de IA, la situación es igualmente preocupante. Muchos proyectos de investigación dependen de las GPU de NVIDIA para entrenar y ejecutar modelos, y los precios crecientes están creando barreras de entrada significativas. Los grupos de defensa del acceso abierto a la IA han estado presionando a los gobiernos y organismos reguladores para que investiguen si las prácticas de fijación de precios de NVIDIA constituyen un abuso de posición dominante en el mercado.

Los expertos recomiendan que los consumidores que estén considerando la compra de una GPU no retrasen su decisión, ya que las perspectivas indican que los precios seguirán subiendo. La combinación de una demanda insaciable de IA, una capacidad de fabricación limitada y el aumento de los costos de la memoria sugiere que el mercado de GPU de consumo enfrentará meses, si no años, de precios elevados. Para NVIDIA, la situación es financieramente cómoda —sus márgenes se mantienen saludables— pero el creciente descontento entre su base de consumidores puede tener consecuencias a largo plazo para la lealtad a la marca.

Fuentes: Canaltech, Tech Insider, Ground Floor Analyst