Una jueza federal del Distrito Norte de Mississippi ha denegado la moción de la empresa xAI para desestimar una demanda presentada por el NAACP, en la que se acusa a la compañía de inteligencia artificial propiedad de SpaceX de operar al menos 35 turbinas de combustión de gas en su data center Colossus, cerca de Memphis, en Misisipi, sin los permisos ambientales requeridos. La resolución, emitida por la jueza Debra M. Brown, representa un revés significativo para una de las empresas de IA más valiosas del mundo y abre la puerta a un litigio sustantivo sobre emisiones, monitoreo y posibles sanciones ambientales.
La demanda, presentada en abril de 2026 por el Southern Environmental Law Center (SELC) en nombre del NAACP, alega que xAI y su subsidiaria MZX Tech LLC instalaron y operaron turbinas de combustión entre agosto y diciembre de 2025 sin obtener los permisos de construcción y operación requeridos por la Ley del Aire Limpio (Clean Air Act). Según la demanda, el complejo Colossus cuenta con más de 35 unidades de turbinas y otras fuentes de contaminación, representando una de las operaciones de generación de energía más intensivas en combustibles fósiles vinculadas a un solo proyecto de inteligencia artificial documentado.
El argumento de xAI y la respuesta de la jueza
xAI presentó dos argumentos principales para intentar terminar el caso sin juicio. En primer lugar, afirmó que las turbinas se clasificarían como "fuentes móviles" y, por lo tanto, estarían exentas de los requisitos de permisos. En segundo lugar, argumentó que los demandantes carecían de legitimación procesal para demandar.
La jueza Brown rechazó ambos argumentos. En su resolución, escribió que "los demandantes tienen legitimación estatutaria bajo la Ley del Aire Limpio, las turbinas de combustión no son 'fuentes móviles' bajo el Plan de Implementación Estatal de Misisipi, y la disposición de demanda ciudadana no viola el Artículo II de la Constitución ni la doctrina de delegación privada".
La jueza prestó especial atención al argumento de xAI de que las demandas ciudadanas serían inconstitucionales. Escribió que "los demandantes en demandas ciudadanas presentan pleitos en su propio nombre y buscan penalidades que reparen daños a sí mismos, no ejerciendo el poder ejecutivo del gobierno federal". Esta distinción es significativa: la resolución afirma que ciudadanos y organizaciones pueden usar la Ley del Aire Limpio para responsabilizar a empresas, incluso cuando el gobierno federal podría tomar una posición diferente sobre el asunto.
La acción separada del Departamento de Justicia
Antes de resolver la moción de xAI, la misma jueza ya había rechazado en octubre una solicitud separada del Departamento de Justicia de EE.UU. para desestimar el caso. El DOJ argumentó que xAI debería estar protegida de responsabilidades porque la administración Trump favorecía el proyecto. La jueza Brown rechazó esta posición, afirmando que no hay interpretación de la Ley del Aire Limpio que le dé al gobierno federal "el derecho de desestimar unilateralmente una demanda ciudadana".
Según Earthjustice, la organización que representa a los demandantes junto con el SELC, la resolución fue "un paso importante para proteger a las comunidades del norte de Misisipi y Memphis de la contaminación ilegal de xAI". Laura Thoms, directora de enforcement de Earthjustice, dijo que "la Administración Trump ha ido más allá para proteger la empresa de Elon Musk, xAI, de responsabilidades y negar a las comunidades locales su derecho a protegerse contra la contaminación ilegal".
El contexto más amplio: data centers en crisis política
La resolución llega en medio de una ola sin precedentes de oposición pública a data centers en los Estados Unidos. Según Reuters, 41 medidas en 10 estados aparecerán en las urnas durante las midterm elections de 2026, con el objetivo de prohibir, retrasar o imponer nuevos requisitos para data centers. Todas las seis medidas ya decididas este año — en Nuevo Hampshire, Wisconsin, Míchigan y California — fueron en contra del desarrollo, según Ballotpedia.
Ohio se ha convertido en el epicentro de esta oposición, con más de 20 propuestas en más de una docena de jurisdicciones. La medida en Sunbury, cerca de Columbus, que prohibiría data centers con más de 25 megavatios de potencia, podría impedir un proyecto de $2 mil millones de Amazon. Las protestas contra data centers han ganado apoyo tanto de demócratas como de republicanos, con Jessica Baker, organizadora local, diciendo a NPR: "Nosotros todos queremos lo mismo".
Nueva York aprobó recientemente una moratoria sobre nuevos data centers, y el rechazo también ha obligado a empresas como Amazon y Microsoft a prometer abandonar los acuerdos de confidencialidad (NDAs) en sus negociaciones con agencias gubernamentales.
Qué viene ahora
Con el caso avanzando, los siguientes pasos son el litigio sustantivo sobre permisos, monitoreo y sanciones. El NAACP también ha solicitado una orden preliminar, que aún está pendiente y requeriría que la jueza intervenga mientras continúa el caso principal.
La resolución establece un precedente importante: las turbinas de gas instaladas en data centers de IA no pueden clasificarse automáticamente como fuentes móviles exentas. Para empresas de IA construyendo infraestructura a una escala creciente — incluyendo Google, Meta, OpenAI y xAI — la pregunta ambiental de los data centers está pasando de una preocupación marginal a un riesgo regulatorio central.
Fuentes: TechCrunch, CNBC, NAACP, Reuters via Axios, Earthjustice
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