Los rumores sobre los próximos auriculares over-ear de Sonos por fin tienen algo de concreto: una solicitud presentada esta semana ante la FCC de Estados Unidos lista un dispositivo llamado Ace Ultra, vinculado al número de modelo S52A. El registro llegó unos días después de que Bloomberg informara de que la compañía ya prepara un sucesor de gama alta para los Ace originales, lanzados en 2024, con un fuerte empuje hacia la inteligencia artificial. Sonos no ha hecho ningún anuncio oficial, y buena parte del documento enviado al regulador sigue censurado, pero los detalles que sí han salido a la luz bastan para alimentar la expectativa de un posible lanzamiento en septiembre.
Lo que más llama la atención de la solicitud es justo lo que deja oculto. Entre los datos visibles figuran cinco colores — Greige, Shadow Black, Agave, Blush y Sand —, un salto importante frente a los acabados en negro y blanco del primer modelo. Esa amplitud sugiere que Sonos trata al Ace Ultra como una línea completa de producto y no como un único buque insignia. Aún más reveladora es la presencia de hardware Wi-Fi y de señales de compatibilidad con Sonos Voice Control, el asistente de voz propio de la compañía. Si se confirma, sería la primera vez que unos auriculares Sonos reciben control por voz integrado, un cambio que reencuadra el dispositivo como algo mucho más profundo dentro del ecosistema de la marca, y no como un accesorio aislado.
Tiene sentido que ese sea el eje de la estrategia. Los Ace de 2024 eran unos auriculares excelentes en aislamiento, con buena calidad de sonido y un sólido cancelador de ruido activo, pero llegaron en un mal momento para la empresa, poco después de un rediseño desastroso de la aplicación que minó la confianza de los usuarios. Sonos no puede permitirse lanzar otro par de cascos simplemente competentes en un mercado saturado por Apple, Sony y Bose. La apuesta por la conectividad Wi-Fi y por un asistente de voz, entonces, no es un simple aumento de especificaciones: es un intento de volver el auricular inseparable del ecosistema doméstico de la marca, convirtiendo un gadget aislado en una puerta de entrada al resto de la línea.
La ejecución, sin embargo, conlleva retos de ingeniería nada triviales. Mantener el control por voz siempre escuchando obliga al procesador del auricular a ejecutar inferencia de aprendizaje automático para la palabra de activación de forma continua, a la vez que mantiene el Wi-Fi, ejecuta la cancelación activa de ruido y decodifica el flujo de audio por Bluetooth o por red. Esas cargas simultáneas tienden a castigar la batería y a generar calor — y ahí entra justamente el empuje hacia la IA del que se habla. Si Sonos logra ofrecer una gestión energética inteligente y funciones de audio basadas en IA que se justifiquen en el uso diario, el Ace Ultra podría diferenciarse de rivales que tratan la IA como simple adorno de marketing.
El precio también tendrá que manejarse con cuidado, con informes que apuntan a un desafío directo contra los grandes rivales, y la marca aún reconstruye la confianza tras años difíciles. La ventana de septiembre resulta curiosa: suele concentrar lanzamientos de Apple y de los grandes fabricantes de audio. Queda por ver si Sonos elige su propia fecha para cabalgar la ola en solitario o se adentra directamente en la competencia. Lo que está en juego es mayor que un simple modelo de auriculares: es la credibilidad de la compañía para que la gente vuelva a querer sus productos conectados al resto de la casa.
Fuentes: 9to5Mac, MacRumors, Engadget
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