Anthropic, la empresa de inteligencia artificial fundada por exempleados de OpenAI, está enfrentando una realidad que pocos en la industria quieren admitir en voz alta: el camino para entrenar modelos de IA cada vez más capaces está pavimentado con gas natural. En los documentos presentados ante la Comisión de Valores de Valores de los Estados Unidos (SEC) para su proceso de oferta pública inicial (IPO), Anthropic reconoció explícitamente que sus centros de datos están volviéndose cada vez más dependientes de turbinas de gas natural — una elección que pone a la empresa en conflicto directo con las promesas de sostenibilidad que han definido su marca.
El reconocimiento, publicado por primera vez por The Verge, es una de las señales más claras de cuán profundo es el compromiso de la industria de IA con los combustibles fósiles. A diferencia de otras empresas tecnológicas que intentan ocultar esta dependencia en notas al pie de informes de sostenibilidad, Anthropic la colocó en el centro de su proceso de registro de valores — exactamente donde los inversores necesitan leerlo.
La escala del problema
Lo que Anthropic describe individualmente es parte de una tendencia mucho más amplia. Según datos de Global Energy Monitor, la capacidad de generación de energía de gas natural en Estados Unidos destinada a centros de datos casi se duplicó en solo seis meses, pasando de 252 gigavatios a 378 gigavatios en el primer semestre de 2026. Texas lidera este crecimiento con 122 gigavatios en desarrollo, representando un aumento de 51 por ciento en solo medio año.
Según Goldman Sachs, aproximadamente el 60 por ciento de la demanda de energía de los centros de datos deberá ser atendida por gas natural para 2030, con el restante 40 por ciento proveniente de fuentes renovables. Esto representa un cambio significativo en relación con el compromiso inicial de muchas empresas tecnológicas de operar exclusivamente con energía renovable.
Los proyectos de Anthropic
Anthropic ha sido particularmente activa en busca de capacidad de energía de gas. En agosto de 2026, la empresa anunció una inversión de 50 mil millones de dólares en infraestructura de IA en Estados Unidos, construyendo centros de datos con Fluidstack en Texas y Nueva York. Más recientemente, en octubre, firmó un contrato de arrendamiento con EverWind para capacidad en Point Tupper, Nueva Escocia — el primer acuerdo de centro de datos de Anthropic en Canadá.
Pero el proyecto más revelador está en el condado de Bastrop, Texas, donde Anthropic está negociando para arrendar un campus de centros de datos respaldado por una instalación de generación de energía de gas natural de 2.842 acres. El proyecto, que involucra a BlackChamber Partners y Pacifico Energy, ofrecerá 710 megavatios de energía usando turbinas de gas natural de ciclo simple para soportar 490 megavatios de capacidad de procesamiento.
Los impactos ambientales
Los efectos van más allá de las emisiones de carbono. Según un informe publicado por el Houston Advanced Research Center, las emisiones de óxido de nitrógeno en Texas podrían aumentar un 35 por ciento para 2031 — incluso en un escenario "neto cero" donde los centros de datos se conectan a la red e implementan energía solar y eólica local.
El informe de The Texas Tribune destaca que los contaminantes generados por las turbinas de gas incluyen no solo dióxido de carbono, sino también material particulado fino (PM2.5), ozono troposférico y otros contaminantes asociados a problemas respiratorios, enfermedades cardiovasculares y muertes prematuras. En Memphis, Tennessee, donde xAI operó 41 turbinas de gas no autorizadas para alimentar su centro de datos Colossus 1, la comunidad local ya ha registrado un aumento significativo en casos de asma y enfermedades respiratorias.
La paradoja de la marca
La ironía es que Anthropic se posicionó como una empresa de IA "segura" desde el inicio, con su misión declarada de garantizar que la inteligencia artificial beneficie a la humanidad. En su sitio web, la empresa afirma que el desarrollo de IA debe ser "transparente, seguro y beneficioso para toda la sociedad". Pero al depender de turbinas de gas para alimentar sus centros de datos, Anthropic está contribuyendo directamente a la degradación de la calidad del aire en comunidades ya vulnerables.
La empresa ha intentado mitigar esta percepción anunciando en 2026 que cubrirá los aumentos en los precios de la electricidad que los consumidores enfrentan de sus centros de datos — una promesa generosa en términos financieros, pero silenciosa sobre las emisiones reales. Según el sitio web de Anthropic, la empresa se comprometió a pagar el 100 por ciento de los costos de actualización de la red eléctrica, pero no se comprometió a eliminar el uso de gas natural en sí.
Lo que esto significa para el futuro de la IA
La cuestión no es solo ética: es operativa. Si la propia Anthropic — una empresa que se posiciona en medio del espectro entre el OpenAI más agresivo y el Google más conservador en términos de regulación — está recurriendo al gas natural a gran escala, ¿qué dice eso sobre el costo ambiental inevitable del progreso en IA?
La respuesta puede estar en la propia naturaleza del entrenamiento. Un solo modelo de punta puede requerir gigavatios de energía para entrenamiento. Y aunque Anthropic ha reducido significativamente el uso de internet para entrenar sus modelos más recientes — cortando el acceso a internet para evitar fugas de datos — el costo energético de este aislamiento es aún mayor, requiriendo infraestructura de almacenamiento y procesamiento local aún más intensiva.
Lo que queda claro es que la transición energética de la inteligencia artificial no será tan limpia como muchos inversores y entusiastas esperaban. El gas natural puede ser el "combustible de transición" que la industria necesita a corto plazo, pero las emisiones que genera están siendo contabilizadas ahora — y las comunidades que viven al lado de estos centros de datos son las que tienen menos voz en esta conversación.
Fuentes: The Verge, Fortune, The Texas Tribune, Goldman Sachs, Global Energy Monitor
✓ Fuentes independientes cruzadas y verificadas antes de la publicación