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La guerra de los 30 USD: cómo la precificación "irracional" de fibra está devorando a Comcast

La guerra de los 30 USD

Comcast no está perdiendo clientes porque su servicio sea peor. Está perdiendo porque su precio es lo contrario: es demasiado caro — y nadie más quiere competir en ese nivel.

En la llamada de resultados del tercer trimestre de 2026, anunciada el 22 de octubre, Comcast reportó una pérdida neta de 144.000 clientes domésticos de banda ancha residencial, una cifra que supera las pérdidas de 91.000 en el mismo trimestre del año anterior y también excede la estimación promedio de analistas de cerca de 117.000 pérdidas. Esto marca el cuarto trimestre consecutivo de erosión en la base de suscriptores de internet doméstico de la empresa, que ahora opera con 28.343 millones de clientes domésticos — cerca de 600.000 menos que hace un año.

Lo que hace significativa esta cifra va más allá del volumen. El segmento de Conectividad y Plataformas de Comcast, que incluye internet Xfinity, televisión de cable y Xfinity Mobile, registró ingresos de US$19.660 millones para el trimestre, una caída del 2,7% en relación al año anterior. Los ingresos totales de la empresa cayeron un 6,1%, a US$29.300 millones. La rentabilidad del segmento de conectividad cayó tanto que la división entera registró una pérdida de EBITDA ajustado de US$191 millones, comparada con una pérdida de US$204 millones en el mismo período de 2025 — la caída es modesta, pero el punto es que la empresa está literalmente sangrando ingresos recurrentes.

La afirmación del CFO

Jason Armstrong, CFO de Comcast, no dio rodeos. En la conferencia Goldman Sachs Communacopia + Technology del 9 de septiembre — semanas antes de los resultados formales — Armstrong describió un panorama de "precificación irracional" por parte de los proveedores de fibra. Cuando le preguntaron sobre la presión en los precios, fue directo:

> "Cuando vemos precificación de fibra, precificación de fibra standalone, en el rango de US$30 a US$40 por un gigabit, cuando decimos irracional, eso es lo que queremos decir. Para nosotros, ese no es un punto de precio racional."

Las matemáticas de Armstrong tienen sentido para un ejecutivo de cable: la transición del cable coaxial a la fibra cuesta "potencialmente miles de dólares" por residencia. Construir infraestructura nueva de fibra cuesta entre US$1.500 y US$3.000 por hogar, dependiendo de la densidad del barrio, y es "cada vez más caro" en áreas suburbanas y rurales, como él mismo admitió. Mientras tanto, Comcast ya tiene infraestructura de cable coaxial instalada desde décadas. Su plan de 1 Gbps a través de una red híbrida (fiber-coaxial) cuesta aproximadamente US$50 al mes. Un competidor que entrega la misma velocidad con fibra pura a US$35 está literalmente operando en pérdida por un período — o intentando comprar cuota de mercado, o recibiendo subsidios cruzados de otro negocio.

Ninguno de esos escenarios es sostenible indefinidamente. Pero ninguno justifica que Comcast permanezca quieta a US$50/mes.

La guerra no es solo contra AT&T

Los analistas han identificado a AT&T como la principal culpable de esta precificación agresiva. La operadora de telecomunicaciones está ofreciendo planes de fibra desde US$30/mes en mercados seleccionados — precios que, según Armstrong, "surgieron un poco en el segundo trimestre" y "continuaron en el tercer trimestre". AT&T tiene una ventaja que Comcast nunca tendrá: la infraestructura de cobre existente, ya amortizada a lo largo de décadas, puede ser retrofitada a fibra con costos significativamente menores de lo que enfrenta Comcast, que a menudo necesita reconstruir la red desde cero en muchos mercados.

Pero AT&T está lejos de ser la única amenaza. Proveedores regionales de fibra, cooperativas locales e incluso empresas de construcción que ofrecen internet como servicio adicional en nuevos desarrollos están presionando a Comcast en frentes que nunca enfrentó antes. Comcast históricamente veía un "overbuild" (la llegada de un competidor de fibra en su territorio) de 2-3% al año. Armstrong dijo que esto "aceleró en los últimos años" y ahora parece más bien 4-5% al año.

Esto significa que, en lugar de esperar un competidor apareciendo en diez años, Comcast está viendo múltiples proveedores de fibra establecerse simultáneamente en su territorio — cada uno ofreciendo precios iniciales que la compañía considera "irracional" — y combinado con ofertas de acceso inalámbrico fijo (FWA) de T-Mobile y Verizon, esto crea una presión combinada sin precedentes.

La respuesta: bundling y reestructuración

Comcast no está sentada. En junio de 2026, anunció que se dividiría en dos empresas para mediados de 2027, separando sus activos de medios y entretenimiento (NBCUniversal y Sky) de su negocio de cables (internet, móvil, TV de cable), que continuaría bajo el nombre Xfinity. El ex-CFO Michael Angelakis regresa como CEO del negocio retenido, con la misión, según el analista Craig Moffett de MoffettNathanson, de "encontrar el equilibrio" para revertir el declive del segmento de banda ancha.

Comcast también lanzó Xfinity Shield, una plataforma de Wi-Fi que intenta transformar la red doméstica en una "capera siempre activa" — esencialmente un servicio de seguridad integrado con la conexión, diseñado para aumentar el costo de migración a otro proveedor. Y junto a eso, está ofreciendo líneas de Xfinity Mobile gratuitas por un año cuando un cliente firma un plan de banda ancha, usando la atracción del móvil para retener al suscriptor de internet.

Todo esto tiene sentido como estrategia defensiva. El problema es que Comcast ya está planificando "cortes significativos de personal" como parte de una reestructuración más amplia, según un reporte de Bloomberg del 21 de octubre. Fuentes de la industria dijeron a Light Reading que una porción considerable de los despidos afectará a la división de Conectividad y Plataformas, el mismo segmento que está perdiendo clientes mes a mes. Básicamente: Comcast está cortando costos porque no puede aumentar ingresos.

Qué observar

La guerra de los US$30 por banda ancha residencial no es un problema exclusivo de Comcast. Es el reflejo de una transición de mercado en curso desde hace años: la fibra está reemplazando al cable coaxial no porque el coaxial sea malo, sino porque la fibra es más barata de operar, más rápida de escalar y más fácil de vender en un mercado de consumidores cada vez más sensibles al precio. La pregunta es si este precio "irracional" de US$30/mes se convertirá en la nueva normalidad — o si es solo un período de guerra que durará hasta que los más débiles sobrevivan y los precios suban de nuevo.

Si los proveedores de fibra pueden mantener esos precios por más de dos años, Comcast tendrá que admitir que su modelo de negocio está roto. Si suben los precios, Comcast seguirá teniendo que competir — y ya no tiene los márgenes que tenía en 2020. El resultado, en cualquier escenario, es el mismo: la era de la banda ancha como motor de ganancias para Comcast terminó.

Fuentes: Ars Technica, AOL / TheStreet, Variety

✓ Fuentes independientes cruzadas y verificadas antes de la publicación