← Inicio

El primer gadget de OpenAI con Jony Ive es un altavoz del tamaño de un disco de hockey

Tras meses de especulación, por fin sabemos lo que OpenAI lleva tiempo construyendo junto a Jony Ive. Según informa Bloomberg, citado por The Verge, TechCrunch y Engadget, el primer dispositivo físico de la compañía será un altavoz inteligente del tamaño de un disco de hockey, con forma de rosquilla, sin pantalla y alimentado por batería. El precio se situará previsiblemente entre 300 y 400 dólares, muy por encima de un Echo o un Nest típico, pero todavía por debajo del HomePod. Se espera su lanzamiento en 2027, con producción liderada por io, la empresa que Ive creó para el proyecto. No es un gadget cualquiera: es la apuesta de OpenAI por entrar de lleno en el hardware físico.

La alianza con Jony Ive, cofundador del estudio LoveFrom y antiguo jefe de diseño de Apple, no es nueva. Se anunció en 2023, cuando Sam Altman buscaba talento para crear un dispositivo que hiciera que ChatGPT resultara «natural e intuitivo». Lo que llama la atención ahora es la materialización: el aparato contará con piezas móviles, luces, cámaras y sensores que dan «personalidad» a la interacción, un intento de que el hardware reaccione a la presencia y los gestos del usuario. En lugar de una pantalla táctil, la propuesta es una presencia que se comunica mediante voz, movimiento e iluminación. Es la filosofía de Ive llevada al límite: forma, material y silencio tecnológico.

El posicionamiento es interesante. Amazon domina el segmento con Echo a partir de unos 40 dólares, vendiendo audio como una commodity y emparejando Alexa. Google Nest apuesta por la integración profunda con el ecosistema de Google. Apple se mantiene premium con el HomePod, pero con un alcance claramente limitado. OpenAI entra por una puerta distinta: esto no va de calidad de sonido, va de inteligencia. Este es un altavoz cuyo valor vive en la conversación, en el modelo de lenguaje que habla detrás del hardware, no en los drivers de audio. Si ChatGPT es el cerebro, el dispositivo de Ive es la cara que ese cerebro presenta al mundo.

¿ qué un dispositivo de voz ahora? Porque los modelos de lenguaje han alcanzado por fin el ritmo de conversación, con baja latencia, que hace natural hablar con una máquina. Los asistentes antiguos eran cuestionarios disfrazados de conversación. El ChatGPT multimodal lo cambia todo. La apuesta de OpenAI es que, cuando la interfaz no es una pantalla, el habla se convierte en el producto. Y nada encarna mejor ese cambio que un objeto físico, discreto, que vive en el salón y responde cuando le llamas.

Los riesgos, sin embargo, son reales. El micrófono siempre encendido reaviva el debate sobre la privacidad: un dispositivo con cámaras y sensores dentro de casa, conectado a un modelo de IA, es un imán para la desconfianza y la regulación. El mercado de altavoces inteligentes ha madurado y, en algunos casos, saturado; Amazon incluso perdió dinero en la categoría. Lanzar un producto de 300 a 400 dólares en un nicho que se ha encogido es una prueba de valor. El éxito depende menos del diseño y más de convencer a la gente de que hablar con IA en un dispositivo dedicado merece el precio. La pregunta que queda: ¿quiere el consumidor otro gadget sobre la mesa, o prefiere que la IA siga viviendo en el móvil? La respuesta puede definir no solo el futuro de este dispositivo, sino el de todo el hardware de IA.

Fuentes: The Verge, TechCrunch, Engadget, 9to5Mac

✓ Fuentes independientes cruzadas y verificadas antes de la publicación