Nevada aprueba hasta 8.000 robotaxis en una única decisión regulatoria
El jueves 20 de agosto, la Autoridad de Transporte de Nevada (Nevada Transportation Authority, NTA) aprobó por unanimidad tres permisos que permiten a Tesla, Uber y Waymo desplegar colectivamente hasta 8.000 vehículos autónomos sin conductor en el condado de Clark — hogar de Las Vegas — durante los próximos 12 meses. La decisión representa la mayor aprobación regulatoria única para el despliegue comercial de vehículos autónomos en la historia de Estados Unidos y marca un momento crucial en la carrera por los servicios de robotaxi pagos.
La solicitud inicial y la sorprendente denegación
La historia comenzó cuando Tesla presentó una solicitud para operar 5.000 robotaxis en Las Vegas. El pedido, reportado originalmente por Axios a mediados de agosto, se enfrentó a una contrapropuesta sorprendentemente restrictiva: la NTA concedió solo 10 vehículos completamente autónomos y sin conductor, limitó la velocidad a 45 mph (72 km/h) y prohibió los viajes al Aeropuerto Internacional Harry Reid. Mientras tanto, la Zoox de Amazon recibió un permiso aún más modesto para solo 100 vehículos.
El límite inicial de 10 vehículos habría hecho que las operaciones comerciales fueran prácticamente imposibles. Con una flota tan pequeña, no habría habido suficiente volumen de pasajeros para justificar los costos de mantenimiento, monitoreo y actualizaciones de software de los vehículos, esencialmente haciendo que la operación fuera simbólica en lugar de comercialmente viable.
La reversión y la expansión masiva
Luego, en una reunión posterior el 20 de agosto, la NTA revirtió drásticamente su posición. Lo que había comenzado como un programa piloto de 10 vehículos se transformó en autorización para 5.000 robotaxis exclusivos de Tesla — un aumento de 500 veces. Waymo, subsidiaria del Alphabet, recibió permiso para 1.000 vehículos, y Uber también fue aprobada para 1.000 robotaxis en la región, operando a través de alianzas con Motional (una empresa conjunta entre Hyundai y Sony) y Zoox (Amazon).
El enfoque de Tesla ya había sido parcialmente anticipado: el servicio de robotaxi autónomo de la empresa ya estaba probándose en Austin, Texas, desde junio de 2025. Pero la aprobación de Nevada eleva el programa de pruebas a una operación comercial masiva, con cobro de tarifas a los pasajeros.
El panorama competitivo
Nevada se ha consolidado como el principal campo de batalla regulatorio para la movilidad autónoma en Estados Unidos. Mientras otros estados mantienen restricciones más estrictas —California, por ejemplo, continúa exigiendo que Waymo y Zoox mantengan operadores de seguridad a bordo en ciertos corredores—, Nevada ha adoptado una postura deliberadamente favorable a la innovación. Este enfoque ha atraído no solo a grandes fabricantes de automóviles y plataformas de movilidad, sino también a empresas emergentes como Nuro, que probó vehículos de entrega autónomos en el estado.
La competencia entre Waymo, Tesla y Uber es una de las más intensas del sector. Waymo opera un servicio comercial llamado Waymo One en varias ciudades americanas, incluyendo San Francisco y Los Ángeles, y es considerada la líder tecnológica por analistas del sector. Zoox, desarrollada por Amazon específicamente para competir en este espacio, utiliza un diseño de vehículo sin volante ni pedales. Tesla, en cambio, sigue una estrategia radicalmente diferente: en lugar de usar sensores LiDAR y cámaras, confía casi exclusivamente en visión computacional alimentada por redes neuronales entrenadas con conjuntos masivos de datos de flotas ya en circulación. El enfoque de Tesla es más barato para producir en escala, pero los críticos señalan que la solución General Vision —la idea de que la IA puede manejar cualquier escenario de tráfico solo con cámaras— aún muestra vulnerabilidades en condiciones de baja visibilidad y escenarios impredecibles.
Uber, históricamente una plataforma de intermediación entre conductores humanos y pasajeros, ahora invierte fuertemente para convertirse en una plataforma que intermedia entre vehículos autónomos y pasajeros. Los anuncios de asociación con Motional y Zoox reflejan esta estrategia: en lugar de fabricar vehículos desde cero, Uber busca integrar flotas de socios en su plataforma, manteniendo márgenes de comisión sin el gasto de capital en fabricación de vehículos.
Impacto económico y debate regulatorio
La aprobación de 8.000 robotaxis en una sola jurisdicción plantea preguntas complejas sobre el futuro del trabajo. Nevada ya ha experimentado protestas de conductores basados en aplicaciones —tanto taxistas tradicionales como conductores de Uber y Lyft— que temen ser reemplazados a gran escala. Las estimaciones del sector sugieren que un robotaxi operando 16 horas por día podría generar ingresos equivalentes a dos conductores humanos trabajando turnos complementarios, pero con costos operativos significativamente menores para la empresa.
Más allá del impacto en el empleo, existen debates sobre seguridad, responsabilidad civil en caso de accidentes y la necesidad de infraestructura de comunicación vehículo-a-todo (V2X) para permitir que los robotaxis operen con máxima eficiencia. Nevada, con su sistema legal más flexible respecto a tecnologías emergentes, es el laboratorio ideal para probar respuestas regulatorias a estos desafíos.
A medida que los 8.000 vehículos comiencen a circular, la pregunta ya no es si los robotaxis dominarán las calles de Las Vegas, sino cuándo y cuánto reducirán el costo de la movilidad en una de las ciudades más dependientes del transporte por aplicación del mundo.
Fuentes: TechCrunch, Electrek, Fortune
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